High fidelity


Los días y noches en que Nacho ha estado recuperándose de su operación, siempre ha estado acompañado de mi mamá, quien se transforma en una especie de rémora que, por supervivencia y necesidad, no puede dejar de cuidarlo. Lo ha hecho con devoción y sin respingar, como si de alguno de sus hijos se tratara, con una vocación que cualquier médico y enfermera envidiaría tener. Durante este tiempo, mi mamá se ha convertido para las personas en una sombra dedicada a responder las preguntas relacionadas con su esposo, una especie de fantasma que no tiene identidad propia, un ser al que nadie considera, nadie, excepto mi papá.

Hace dos días, Nacho me pidió un favor: "Quiero que escribas en tu blof o blog o como se llame de tu mamá. Quiero que pongas que en estos días me ha cuidado mejor que nadie, que no se ha quejado, que no se ha movido de mi lado, que ha estado al pendiente de mí todo el tiempo. Es que nadie pregunta por ella y la verdad es que la ha pasado mal, bien incómoda y sin descansar y, sin embargo, se ha portado bien bonita conmigo". Eso, más que amor del bueno, es un amor único bien correspondido.

Comentarios

  1. Qué buena palabra esa de "blof" y qué bueno que se está recuperando con los cuidados de tu madre a su lado. Saludos Botón.

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