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El libro que mejor regresó

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- ¿Ha leído algo mío? - Sí, aunque el primer libro que leí me rompió un poco el corazón. Yo habría tenido unos ocho o diez años. - ¿Por qué? - Porque me enseñó una imagen de Diego Rivera que yo no conocía, la del hombre frío y cruel. - ¿Qué hacía leyendo ese libro a esa edad? - Todos los jueves iba a casa de mi abuela, me bajaba al estudio de su casa y elegía el libro o los libros que quería leer y me los llevaba. No le avisaba a nadie. Era casi un robo, pero siempre los devolvía. Uno de ellos fue Querido Diego, te abraza Quiela y desde entonces la leo .  - ¿Y por qué tomaba los libros? - Porque en mi casa sobraban bujías y tuercas pero escaseaban libros. - Usted hizo bien. Yo debí haber hecho lo mismo a su edad en lugar de andar rezando tanto rosario. ¿Y devolvió también ese libro? - Claro. Se levanta brevemente y vuelve.

Viajeros

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Y me dirás que viajemos, a donde el dedo apunte, al azar o a uno de esos lugares que vemos en las pantallas del aeropuerto cuando estamos esperando el abordaje. Y en un nuevo lugar, caminaremos hasta que nos duelan los pies, hasta que no podamos más del hambre o del frío. Cometeremos locuras, nos atreveremos sin prisas. Tal vez nos hagamos un tatuaje, uno que siempre te recuerde a mí y que siempre me recuerde a ti. Y pensaremos en lo que viene, sin miedo, y nos reiremos de lo tontos que se ven los demás discutiendo. Y me darás la mano en todos lados y besarás mi frente. Nos sentiremos invencibles, sabiendo que el amor dura hasta que termina. Cuando ya no estés, yo recordaré tu aroma, cada día y te añoraré. Mientras tanto, antes de que acabe el viaje, déjame pensar que eres eterno y que estaremos bien.

Incongruencias

Había que ser un idiota para no quererla, para no amarla, para no perderse en su cabeza. Era feliz y yo también lo era. Estaba loca, como todo lo que tiene alma lo está. No era una locura enferma. Brillaba. Era libre y yo también lo era. Me pregunto a diario qué habrá sido de su vida, si seguirá loca, si será amada, porque había que ser un idiota para no hacerlo o un cobarde para no intentarlo.

Tú a los tres

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Tú, el que me salva de los días tristes, el de la sonrisa traviesa, el cómplice, el que me recibe todos los días con una planta en la mano, el que me olfatea a diario, el que me ve sin dudas y sin miedos. Tú, el que me bombardea de “por qués”, el que me explica lo que aprendió, el que me cuenta historias, el que me corretea, el que se esconde, el que compite, el que hace bromas, el que ama bailar. Tú, el que incluye a todos, el que no entiende de villanos ni risas malévolas, el que sufre con el dolor de los demás, el que ama los colores, el que adora a los animales y pelea por la justa vida de los bichos, el que riega las plantas, el que comprendió con madurez que los dinosaurios no estén ya. Tú, el de la carcajada melódica, el que inventa canciones, el que me comparte sus juguetes y dulces, el que me da la mano para dormir y jugar, el que me pide cosquillas, el que me defiende de los juegos de papá. Tú, mi compañero, mi sombra, mi amor a primera vista. Tú, el que me salva de los días

Tu camino es el amor

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Te he visto llorar cuando le quitan un juguete a un niño que no quiso compartirlo contigo. Lloras con un sentimiento tan puro, que se nota tu tristeza, tu impotencia y tus ganas de hacer justicia. Te he visto luchar por esos juguetes y regresárselos a sus dueños. Te he visto recoger los juguetes de otros niños y correr para entregárselos, para que no los olviden. Te he visto compartir cada vez que alguien te pide un dulce, agua o cualquier alimento que haya en tu plato. Te he visto enojado cuando he intentado curar a tu abuelo. Seguramente, pensabas que lo estaba lastimando y no dudaste ni un segundo en defenderlo. Te he visto darme la mano cuando vamos en el coche, mientras tú escuchas música. Te he visto buscar la mano de tus abuelos y la mía para que te acaricie la cara y el pelo. Te he visto darle besos inesperados y abrazos ansiosos a la gente que más quieres. Te he visto enojarte con papá cuando tiene que irse a trabajar, porque quisieras que nunca se fuera de tu lado. Te h

35 cosas que he aprendido a mis 35 años

Sólo las personas que se responsabilizan de sus errores, sanan y evolucionan.  Los tres mejores aromas son el olor de un bebé, el de la tierra mojada después de llover y el del café por la mañana.  Tu alma gemela puede ser tu hermano, tu madre, tu amigo o quien sea.  Hay tres tipos de personas a las que nunca olvidarás: grandes maestros, personas que siempre son un bálsamo o un refugio y las personas que te rompen el corazón.  Puedes amar absolutamente todo de alguien, incluso lo que te molesta.  Puedes enamorarte de un buen ser humano, pero eso no significa que sea bueno para ti.  Cuando haces lo que piensas, dices lo que sientes, sientes lo que haces y viceversa, eres congruente. Alcanzar la congruencia requiere una práctica constante e infinita.  Las personas más interesantes son aquellas que se salen del patrón o son la excepción a la regla.  Nada hace más daño en el mundo que un rebaño mal informado. La maldad surge del desconocimiento y de la ignorancia.  No se deben i

Tres vidas

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0-15: Nace, gatea, camina, corre, escala, cae, no desiste. Es un recolector. Explora, olfatea, prueba. Elimina lo inútil. Acumula experiencias. Se arriesga. Mide el peligro y calcula las consecuencias pero se atreve, se avienta. Nunca frena su impulso. Tiene sed y hambre, especialmente de vida. El miedo lo mueve, jamás lo paraliza. Habla sin mesura, piensa sin mesura, hace sin mesura. No aprende de los consejos, sino de la experiencia. Mete el dedo a la vela. Experimenta el dolor pero no lo sufre, acaso, lo fortalece. Conoce el conflicto, pero no se atormenta. Adolece, carece, pero eso nunca lo limita para obtener lo que quiere. Descubre su ego y se reafirma diferenciándose de los demás. Es el “yo puedo y el yo deseo”. Aún no es consciente de su grandeza. Sabe que ha echado raíces pero él quiere volar. Necesita conocer el mundo, verlo con sus propios ojos, conquistarlo. Primero, sin embargo, debe aprender a dominarse. Se rebela, se rebela, se rebela. Mata a los viejos dioses para